Un texto atrasado y viejo



Con un poco de retraso. Sólo tres años, les presento un material que casi no expongo y fue el último que trabajé de este tipo.
Eso ya tres años. Amigos ¿cómo se pasa el tiempo?

VERANO
abril 2003

El verano terminó y todo en la vida se vuelve a organizar; los estudios, el trabajo, el hogar. Cuando termina el verano se regresa con quemaduras en la piel, (signo de playa) moretes en el hombro, (signo de procesiones) o con lentes puestos (signo de borracheras)
Para muchos regresar a la vida cotidiana o de nosotros los mortales, significa mucho esfuerzo, principalmente aquellos se pasaron toda la semana tumbados bajo el sol, para que luego se le vea la marca de bikini. Otros regresan contando sus increíbles historias a cerca de lo que les sucedió durantes sus vacaciones. Cuentan sus conectes, (generalmente edecanes de algún centro turístico) sus aventuras con los cuates, (por lo regular, puras borracheras y las cochinadas relacionadas con ellas) y no falta el que cuenta sus aventuras en el exterior del país.
Pero no todos tienen las aventuras de James Bond durante su descanso, que incluye amor, disparos, acción, persecuciones de autos entre muchas cosas más. No, hay quienes la pasan tranquilos, disfrutando de la Semana Mayor, en su casita, disfrutando de un tesito muy frío y un buen libro.

Pero ¿A dónde vamos?
Los lugares pueden ser desde balnearios, playas, centros turísticos, entre muchos más. Si se va a un lugar donde hay piscinas, el reto es encontrar un lugar en la misma. Ya que se vuelve una alberca de gente y no de agua. Pero creo que no le importa compartir el agua con unos 200 extraños. ¿Verdad?
Si no sabe nadar, no hay problema, usted no compartirá con ese montón de gente la piscina. Pero puede optar por la clásica posición de solo los pies en el agua o la piscina para niños.
Recuerde que el no echarse le bloqueador, parejito puede traerle el problema del bronceado de tigre o de cebra.
El recuerdo de las lindas vacaciones, las fotos con los cuates, (en especial el clásico de los cuernos) los paseos, las marchas procesionales, las edecanes en los oasis de las bebidas gaseosas y alucinantes.
Para aquellos que no salieron a ningún lado por falta de ganas, falta de dinero o porque no llegaron a tiempo el la repartición de boletos en los buses de apoyo del gobierno. No se preocupen, solo se perdieron, apretujones, falta de transporte, inseguridad en las carreteras, casi nada.
Sin embargo espero que hayan tenido unas lindas y sabrosas vacaciones, al lado de la familia, los amigos, la novia. Y que hayan regresado bien de salud o con solo una leve intoxicación por mariscos. El domingo de Resurrección nadie quiere regresar, mucho menos al trabajo donde trabaja como negro, (bueno, lo de negro es por mucho sol) o a los estudios donde se vuelve a ver a los catedráticos, que hasta ese momento, nadie recordaba que existían.

EL ENGULLELIBROS: la recomendación de la semana es el libro Concierto Miedo*, escrito por Rodrigo Carrillo. Un libro bastante completo que habla sobre amor, desamor, encuentros con lo divino y lo profano, además de un excelente enfoque real y personal de vivencias. El deseo de matar aparece también como la expresión de lo divino. El deseo de matar lo que se ama. La rabiosa certidumbre de que el amor es una suerte de crimen no consumado. (Otoniel Martínez, prólogo)
Nota: lo leí en la Semana Santa

Angel Elías

*A cerca del libro me trae a la memoria a mi amigo Otto Martínez, él me lo vendió por una suma casi increíble, diez quetzales. Una gran persona, promotor cultural, que por cierto desde esa época para acá ya no he sabido nada de él, ni de su trabajo. Mucho menos le he visto. Talvez es una de las personas que, sin saberlo, me ayudo a involucrarme a esto de las letras. Este, por cierto, también fue mi primer comentario de libros, que además de simple, es muy superficial, pero no lo quise editar, porque simplemente no se puede, además no tiene caso.
Hace ya algún tiempo tuve la oportunidad de comentar algunos libros, que quién sabe si lo hacía bien. Además de sacar una serie de poemas llamado, como esta página, Antología del Desengaño. Fue in tiraje minúsculo, cada trifoliar era de veinte copias. Que quién sabe dónde estarán. La serie consistió de cinco diferentes, por casi dos meses de distribución. Si los han visto, cuéntenme.
Yo sólo tengo los originales, con poemas malos, y otros peores, pero con sentimiento. Uno de ellos fue finalista en un premio internacional. Eso ya bastante tiempo
Vuelo a repetir:
¡¡¡¡Amigos, Cómo se pasa el tiempo!!!!

Comentarios

Ruth Vaides dijo…
pos.... yo tengo unos....
de veras!!!

lo único que sirven para nivelar las patitas del televisor.

chau!!!

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