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Los Accesorios

La realidad subjetiva tiene un elemento que la hace especial; los accesorios. ¿Qué son los accesorios? Los accesorios son aquellos elementos que distorsionan la realidad objetiva. Entendemos por elementos como los adornos, ficciones, figuraciones, imágenes, entre otros, que sirven para trastocar la realidad concreta.
Los accesorios son consecuencia de una realidad alienada para satisfacer la necesidad de respuestas “creíbles”. De allí parte en uno de los ejemplos más evidentes, el oscurantismo o la ciencia de lo inexplicable. Tratar de explicar el mundo con bases que por sí mismas son inexplicables. De allí la importancia de los accesorios. Éstos dan las supuestas bases para explicar un determinado fenómeno.
La realidad objetiva es pura e inviolable. Se encuentra allí, tras velos y velos de subjetivismo, pero está presente como base de la realidad. Los accesorios son los velos que ayudan al individuo a entenderla muy a su manera. Los accesorios, en otras palabras, ayudan a que se vea entendible, pero no real del todo.
Pero ¿Qué calificamos como accesorios? Durante nuestra vida somos sometidos a un adoctrinamiento ideológico y cultural. De allí parte nuestra futura concepción del mundo. de allí parte nuestra realidad. Acoplada nuestro sentir, a nuestro pensar y nuestro actuar. Nos definimos como cristianos, izquierdistas, republicanos o musulmanes.
Entonces se deja de ser un Ser Humano (realidad objetiva) para ser un cristiano o un talibán. Quienes se rigen por sus propios principios y conciben el mundo por su, en este caso, doctrina religiosa (realidad subjetiva).
Los accesorios son las ideas, los pensamientos, las costumbres que hacen habitable ese mundo. Que vuelven amigable una realidad que es desconocida.
¿Los Accesorios hacen habitable el mundo, o el mundo se vuelve habitable por los accesorios? Ni uno, ni otro. Los accesorios eso son: elementos superfluos que no colaboran en el descubrimiento de la realidad objetiva. En el mejor de los casos hace manejable la realidad subjetiva, pero no la hace concreta.
Entonces, esos accesorios recrean una aparente realidad. Acorde a las necesidades del espectador. Porque para eso sirven, para amoldar las imágenes que el espectador acepta, o tolera. En todo caso, lo que quiere entender.
Entonces la realidad se distorsiona por sus accesorios. Pero no deja de ser una verdad para el espectador. Porque claro, es su verdad con sus accesorios.
En este tipo de realidad, el individuo puede colorearla de la manera que le plazca. O ponerle los tinte que considere adecuados. En este caso, nadie acepta una realidad ajena que no tenga tintes parecidos a los propios.
Por ello nace un tipo de intolerancia a la realidad, a no compartir ideas fundamentales. Ni pensar que puede existir una realidad distinta. Mucho menos que existe una realidad concreta que en nada se parece a la que maneja.
Los accesorios, se dan desde el nacimiento y de la intensa propaganda educacional, que de manera tradicional los padres inculcan; y que muchas veces rigen la vida del individuo. Por ello la sociedad es un conjunto de realidades distintas que la vuelven diversa. No podemos hablar de una sociedad única ya que ni siquiera podemos pensar uniformemente. Claro, que no buscamos la uniformidad del pensamiento, pero sí buscamos la concreción de la realidad.
Los accesorios adornan la realidad. Y son creados mientras crecemos. ¿Podemos liberarnos de ellos? A veces pienso que no del todo.
(Continuará)
Angel Elías

Comentarios

PosCorp dijo…
Serán los accesorios los que nos conectan y llenan de significado la realidad objetiva..., muy interesante tu reflexión y vendré a buscar la segunda entrega
Anónimo dijo…
De cierta manera así es. Los accesorios invaden la realidad y la vuelven diversa. Platicaremos de esto en la otra entrega.
Anónimo dijo…
Todo en esta vida es un accesorio... algunos podenos juzgarlos escenciales o vanales, seremos los seres humanos accesorios de otras personas????
Angel Elías dijo…
Es cierto todo es un accesorio, ahora hay que simplificarlo.

LAs personas? no lo se no me aventurado con eso, pero lo reflexionare

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