Ir al contenido principal

Tarde de lluvia.


Esa tarde, mientras los autos se mantenían uno tras otro en aquella calzada de la cuidad, lo vi. Un hombre venía caminando en la acera. Esa tarde llovía y aquel fenómeno no parecía importarle. Porque llevaba la sacola mojada, los zapatos húmedos, el ruedo del pantalón goteando. Aunque a todo ello creo que ese hombre llevaba una peor suerte todavía. Más allá del clima de esa tarde.
Aquel hombre venía en sentido contrario bajo la lluvia, venía con los ojos húmedos, con los ojos inundados de tristeza. Entonces no le importaba la lluvia, ni los autos, ni la gente, solo su tristeza…


Aquel hombre, en aquella acera se veía sólo, con los pies cansados y el alma en un hilo.
¿Qué tristeza inundará a un hombre como para hacerlo llorar bajo la lluvia?
Aquel hombre taciturno pasa por la ventana del auto y no logro distinguir más allá de su melancolía.


En una rosa marchita se convierte su alma. La lluvia continúa y por momentos se intensifica; a aquel hombre no le importa, como a la lluvia sus problemas, como a los autos el mundo y al mundo toda la tristeza que cargamos.


Aquel hombre camina lentamente entre los autos para atravesar la calle. Pensando que tal vez, la lluvia ayude a quitar un poco la pena de sus ojos.

Ángel Elías

Comentarios

Engler dijo…
llorar y llover se parecen, después de que pasa, queda todo con tanta claridad...

cuando el invierno es copioso y cuando la tristeza es infinita...
llorar y llover tambien son recurrentes

llover es recurrente menos estos dias aunque en este blog si...

la lluvia me recuerda todo, ¿por qué solo se puede elegir una opcion?

Un abrazo mi estimado... nos seguimos viendo.
Angel Elías dijo…
Llorar siempre me ha parecido muy sencible. nadie llora por nada. sino porque pierde todo.

La lluvia es algo parecido nunca llueve por nada simpre llueve para dar vida otras veces para recordarte que se existe.

Llorar es como ver llover... hay que dajr pasar el agua bajo el puente, alli van làgrimas y recuerdos...

un abrazo fraterno...
Guillermo dijo…
es uno de los mejores escritos tuyos, es como desnudar el alma o descongojar la pena trabada en el comienzo de la garganta. Llora el personaje y llora el autor.

un abrazo

guillermo.
Max dijo…
Es una excelente historia, deja la incógnita del porque de la tristeza o es normal bajo la lluvia
Angel Elías dijo…
Guillermo: a todo ello el llanto es algo que no podemos evitar en alguna parte de nuestra vida. Gracias por el comentario.

Max: Las tristezas son tan profundas y complejas que muchas veces ni siquiera quienes las sufrimos podemos saber el por que?

Las más vistas

Cincuenta años que no saben a soledad

Encontrarse con el universo de Gabriel García Márquez es uno de los fenómenos más particulares que puede ofrecer la literatura universal. Sus letras transportan al lector a ese mítico Macondo donde todo y nada sucede al mismo tiempo. Donde las horas se detiene, transcurren y regresan al antojo de sus habitantes.
Los Buendía, todos los parientes, tejen el entramado más poético de la literatura Latinoamericana desde su curiosidad por el hielo hasta el famoso vuelo de las mariposas amarillas. Cien años de soledad huele a ballenato, a Caribe, a mar, a Latinoamérica, con todos sus problemas e ingenuidades.
A 50 años de Cien años de soledad parece que esa soledad no existe porque con la lectura nos acompañamos todos los latinos, porque nos identificamos con sus colores, sus ritmos y sus reflexiones. Lo maravilloso de este texto es que al final somos nosotros los que estamos reunidos en esos relatos que hasta parecen fantásticos, tan llenos de amor, tan llenos de dulzura, pero también de reali…

Reírse solo…

Foto: www.ojodigital.com
…involucra cierto grado de complicidad interna y una energía generada por una felicidad que no se puede contener. Y sucede que se escapa a cada rato por los labios y no se puede evitar. Todos se dan cuenta, es demasiado evidente.

¿Pero, qué puede provocar este estado de satisfacción? El hombre busca desde hace mucho tiempo la felicidad y desea con toda el alma encontrarla. Y de hecho cuando la encuentra ya sea de manera fugaz, se siente feliz. La felicidad, es demasiado fugaz como para desperdiciarla, al no expresarla. ¿Cuántas veces en la vida, somos realmente felices? Seguramente su respuesta es la evidente, muy pocas veces. Entonces la búsqueda continúa, y se vuelve necesaria para vivir.

Después nos damos cuenta que la búsqueda de la felicidad, consiste en desfrutar el momento, y sobre ello, que al alcanzarla se disfrute más.

El reírse hacia nosotros, lo hacemos pocas veces. Y desbordarla, contadísimas veces. Pero la felicidad, su búsqueda, es una meta muy p…

El amor

Lo que se dice acerca de lo que se siente puede hacernos revivir el más alto de nuestros sentimientos.
por Ángel Elías Publicado en  Revista D 
Prensa Libre   13-02-2011
Muchos entran a la literatura por la puerta del amor, ya que este es uno de los temas más tratados en la narrativa y la poesía. Otros argumentan que es el más fácil. Algunos estudiantes emborronan cuadernos para crear sus primeros versos, en tanto que otros plagian a autores que nunca sabrán que sus textos terminaron en el ropero de alguna quinceañera. Los invitamos a hacer un breve recorrido por la literatura amorosa de este país. Resulta imposible abarcar tantos siglos de amor escrito en unas cuantas páginas, razón por la cual seleccionamos a algunos autores y autoras que, por su trayectoria y renombre, serán fácilmente recordados por los lectores. Si bien tal selección es arbitraria, tiene la salvedad de que contiene un sentimiento universal, para el cual sería insuficiente escribir varios miles de páginas. Así como Jos…

Apofonías IX

Suspiro: Una especie de pajarito atrapado en tus labios
Sol: El medio día perdido en tu cabello, se escabulle de vez en cuando para conocer otras latitudes, otros panoramas. Ilumina con cada sonrisa en los equinoxios y el los solsticios se escapa a jugar un rato.
Sabor: ¿Qué sabor tienen tus pensamientos en la mañana?
Libro: esa parte que extraño de ti. Que me devuelvas los libros gastados.
Resaca: Todos tenemos resacas… algunos la mantenemos toda una vida.
Ventana: esa parte que nos conecta con el exterior, donde estamos lo suficientemente seguros como para ver sin asustarnos.
Sueños: Aquello que creímos nuestro. Ovejas escapadas del cielo.
Papel: Dice que lo aguanta todo. Esa tarde lloró tu despedida.
Regalo: La regaste, pue…
Desayuno: Frijoles fritos, periódico, noticias, titulares, el sol por la ventana, el frio escabulléndose por las cobijas, la cama despertando, los buenos días servido en tus ojos.
Ángel Elías

El clasismo chapín