Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de noviembre, 2012

Desfile mágico, mágicamente desapareció el país.

Al final de los días nos damos cuenta que las cosas no varían mucho con el paso del tiempo. Este fin de semana se armó el desfile de fantasía de una entidad bancaria en el  país. Y aunque no soy muy seguidor de esas actividades, sí lo pude ver de manera breve por televisión.
Al ver pasar un sinfín de carrozas alegóricas a la navidad, frostys y renos de narices rojas, junto a caballos peruanos y bailadoras de flamenco, me pregunté. ¿Dónde está Guatemala? En ningún lado del desfile. Este país fue desdibujado de manera bárbara. Simplemente no existió. El desfile fue una alegoría extranjera a iconos nórdicos y euronorteamericanos en un país tropical.
Se nota que se tomaron el cuidado necesario para no colocar algo guatemalteco dentro del recorrido.  Y si lo colocaron fue totalmente ninguneado por caballos y flamenco, en clara alusión al sueño de volver a ser colonia española.
Y es que esa es la realidad de este país, no existe identidad como tal. Porque los habitantes son producto del…

Al final del día IV

No fue un buen momento para reconsiderar la vida. Mucho menos mi trabajo, los problemas de siempre. Las cosas no caminan como deberían. Tengo un cable cruzado en la existencia. Algunos problemas familiares que no entiendo. Una que otra pelea con la gente con quien me debería llevar bien.
Al inicio del día, una horrible migraña. No pude ver el sol. Era tarde y al llegar al trabajo las cosas no mejoraron. Nada mejor que el silencio para curarse la vida. Aunque ese silencio es ahora inexistente. El día transcurre entre bocinazos y estridentes melodías.
Toda la mañana fueron de quejas. Todo se acumula al siguiente día. Los problemas se resuelven en el trabajo, ellos nos buscan por las noches.
Al medio día viajar. Nada puede perturbarnos más que pensar que las cosas pueden salir bien. El calor es asfixiante. La radio de la camioneta dice que será uno de los peores veranos que hemos tenido. La ventana del bus hace que el polvo entre arbitrariamente. Nada contiene este día malo. No hay días m…