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Una Guatemala para amar


Foto: Guate360
Lo que he aprendido a través de estos años en Guatemala es que lo que en su mayoría se ve, es completamente lo contrario a lo que realmente sucede. Este comentario viene a propósito. Una de las noticias relevantes de esta semana fue la salida del Dionisio Gutiérrez de su programa Libre Encuentro; después de 20 años  transmitir constantemente, esto según él por recibir amenazas. No soy quién para juzgar si en realidad ha recibido amenazas. O si está escapando, mucho menos por qué puede estar haciéndolo. Pero en este país de desigualdades, parece que hasta allí se demuestra ese desequilibrio social. Este magnate recibe amenazas, y sale del país a pesar de los guardaespaldas que siempre lo acompañan. Este es un indicador interesante. ¿Qué hace la familia que es amenazada por pandilleros en su colonia? ¿Salir del país? ¿La prensa hace caso de la muerte de jóvenes en áreas marginales? La seguridad se paga en este país y por supuesto los privilegios de sectores de la oligarquía guatemalteca. La familia que se queda paga extorsiones que consumen una cantidad considerable de sus ingresos y ni eso le garantiza su seguridad completa. Parece que la fórmula en este país es salir huyendo. La gente abandona el barco, porque algo lo empuja. Porque el barco se hunde y por principio de conservación lo hace sobre cualquiera. Gutiérrez se va, y creo que tiene razones fuertes, que nada tienen que ver con amenazas. Allí se cocina algo más bajo la mesa. Y solo es esperar para verlo. Sobre el programa, con un espacio tan privilegiado, espero mejore. Ya que con su conductor, la verdad, la tengo yo. 

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Es preocupante saber que en Guatemala el 51% de la población se encuentra en la pobreza. Y el 15% en la pobreza extrema. Esos son datos que asustan a cualquiera. El 20% de la población tiene desnutrición. Eso no nos hace avanzar como país. Si ni siquiera tenemos acceso a los servicios básicos, cómo es posible que queramos avanzar como nación. De ello entendemos que somos una sociedad de medios atarantados, por la falta de alimento. 
Estamos desnutridos en nuestro desarrollo social. Esto implica que nuestro avance sea limitado y nuestra visión parcial. Este país se muere del hambre por sus desigualdades. Porque no existe un motor que mueva el país hacia el desarrollo. Claro, un pueblo que se muere de hambre no necesita fiscalizar, ni educarse, necesita comer. Por ello el hambre es tan necesaria para el dominio del pueblo por parte de quienes creen que este país es su finca personal.

La pobreza se nota, no en los malls, o en los markets, se nota en las calles, en los niños que queremos ignorar, que se han hecho parte del cuadro capitalino y guatemalteco. Allí esta la verdadera Guatemala, la que ya no queremos ver. La que nos parece imaginaria. ¿Desarrollo en Guatemala? Pamplinas. Habrá para algunos, pero no hay un crecimiento para todos, porque no todos tienen la oportunidad de crecer. La gente es pobre porque quiere, decía un conocido. Y en efecto, ese es el pensamiento individualista y de consumo de los habitantes de este país que se desangra lentamente. Y luego los que están bien chupan lo poco que puede dar este lugar y emigran a otros mares para negarse de este país. ¿Guatemala? Ah sí, país lleno de historia, Antigua, Pana, algunos vendedores de artesanías y Gallo. Luego todo es un vacío. ¿Pobreza en Guatemala? Tal vez, pero mejor hablemos de otra cosa.

Guatemala se muere de hambre y de desnutrición. Pero lo más lamentable es que se inmola en la ignorancia y el desinterés. Así no quedará Guatemala alguna para amar.
Ángel Elías

Comentarios

Koan Resuelto dijo…
Angelicus:

Sobre Dionisio Gutierrez... él será próximamente el Presidente, es únicamente cuestión de tiempo...

Sobre lo otro... hablemos de otra cosa... :S
Angel Elías dijo…
Koan: sera posible uste??? madre... sí, en ese caso hablemos de otra cosa, no llamemos las desgracias, ellas vienen solas

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