domingo, febrero 12, 2017

Sábato nos entrega sus diarios

El escritor argentino Ernesto Sábato es seguramente una de las plumas mejor pulidas de la literatura latinoamericana. Es conocido por libros como La resistencia, Entre héroes y tumbas y El túnel, estos escritos con su particular sentido de la elocuencia, la sobriedad y la certeza de un hombre que pareciera que ha vivido siglos.

Sábato entrega un libro poco conocido, pero no por ello deja de ser fundamental para entender ese gran universo de Sábato. España en los diarios de mi vejez es un recorrido por el Sábato cotidiano, aquel que en los años otoñales viajó a la península ibérica para reconocer los orígenes de Latinoamérica.

El libro deja un excelente sabor de boca en cada página. Sábato se encarga de llevar al lector de paseo por las románticas calles de Madrid, a pasear en sus trenes, a conocer sus parques, a vivir con intensidad sus museos. ¿Conocer Madrid? Nada mejor que de la mano de un Sábato que se sentaba en cada esquina para ver pasar a la gente, escuchar conversar a los comensales y dejar discurrir la tarde alrededor de una copa de vino.

Claro que Sábato tiene grandes impresiones de Madrid. Estos son los apuntes de un viajero que no se cansa de dar detalles de sus viajes, de sus impresiones y de lo que le provoca curiosidad. Como el bullicio de los españoles en las tertulias, aquellas conversaciones que se escuchan hasta en las calles y que le dan a esa ciudad un espíritu fiestero. Le dan envidia, dicen en un par de líneas.

Sábato regala un paseo por Madrid.  Para quienes conocen esa ciudad es un recordatorio de los colores y luces de una urbe que parece que no descansa nunca, que no deja de ser musical. Para quienes no la conocen, Sábato es aquel personaje que se encandila por el paseo en el Museo del Prado, que lleva de la mano por el parque de El Retiro y sus distintas plazas. ¿Conocer Madrid? Sábato tiene esa habilidad de dibujar rutas, trazar sueños y guiar por Madrid.

Este libro son los recuerdos de Sábato, sus añoranzas que escribe con un poco de nostalgia, amargura, sentimientos y lágrimas, pero no a modo de lamento, Sábato es así, no puede evitar dejar un hermoso relato de sus días en Madrid y nosotros no podemos evitar revivir un poco con ellos.

España en los diarios de mi vejez tienen tanto aroma a vino madrileño que seguro a sus lectores embriaga.

El libro fue publicado en el 2004 y Sábato murió en el 2011. 

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