Guatemala todavía es un país clasista. Se manejan muchos estereotipos caducos y prejuicios absurdos. Claro que en este país, se debe encajar dentro de un molde para pertenecer a él. De allí que se crea que todas las personas que estén tatuadas sean delincuentes. O que los canchitos son más inteligentes que cualquiera. Es que Guatemala por mucho tiempo fue ninguneada, denigrada y pisoteada en su dignidad. Y por ese sentimiento derrotista se piensa erróneamente que todo lo de fuera es mejor que nosotros. Entonces para ascender en esa enredadera de conceptos errados, se debe cumplir ciertos estereotipos. De lo contrario uno no puede ascender de nivel social. Ascenso que lo da dos cosas: el físico o el dinero. O se es agraciado, o se tiene la plata para desviar la atención. Y en este país, o se tiene clase social o no se es nadie. Entonces los de la capital, ven de menos a quienes son de departamentos. Y los de departamentos ven con diferencia a los de pueblo y así sucesivamente. En el peo...