Elías Canetti siempre desconfió de la masa, la creyó con falta de criterio para reflexionar. Su presupuesto era “cuestionar lo que la masa hace”. La subida por la vida fue una actividad donde se reunieron miles de personas para subir el volcán de agua en Guatemala y hacer una cadena humana desde su base hasta su cráter, ¿la razón? Detener la violencia. Los actos simbólicos del guatemalteco son curiosos, realizan actividades para evadir su realidad. Jóvenes escalaron la montaña y no se dan cuenta que Guatemala es una sociedad violenta medular. Y que actividades como esa no contribuyen en nada al freno delincuencial, sino que solo sirve para narcotizar a la sociedad. Aunque he escalado muchas veces el volcán, no me ilusiono que con eso contribuyo a un mejor país. Se contribuye desde el trabajo, desde la erradicación de la corrupción, desde la participación social, la denuncia, el apoyo a personas con verdaderas necesidades. No en actos simbólicos de convocatoria masiva pa...