Foto: contrainjerencia.com El juicio al exgobernante de facto guatemalteco Efraín Ríos Montt deja en evidencia que todavía hay temas que nunca fueron solventados entre la población y el gobierno. La firma de la paz nunca garantizaba la reconciliación y menos la justicia por los excesos, masacres y menos el genocidio perpetrado en el país. El juicio, importante en esta época, descubre que las posturas políticas de la guerra fría jamás se dejaron y que la impunidad sigue reinando en países como este. Muestra que con la firma de la paz deseaban que fuera un cheque en blanco para alcanzar la impunidad disfrazada de amnistía. Mujeres ixiles llegaron a los tribunales de justicia para declarar los vejámenes que sufrieron durante la guerra. Una guerra comandada por Efraín Ríos Montt que, bajo la tutela de la supuesta iluminación divina, ordenó acabar con las aldeas, que según él, colaboraban con la guerrilla. ¿Eso es suficiente para acabar con la vida de una persona, y no ...