Y fue como un arrebato intenso de pasión. Sin contenerse, sin mirarse completamente, como en pausas, en flashes. Se besaron con el estrépito del tiempo, como si no existiera futuro. Ellos entonces se tocaron cada una de las imperfecciones de su cuerpo. A los años supieron que todo estuvo en ese momento, en el rosar de sus manos y sus labios. Aquel espacio se volvió un mudo y silencioso testigo de su intimidad. **** Absorto de aquella escena, él observaba cómo la amaba. ¿Existe futuro para los amantes que se quieren con tanta intensidad? Las palabras de ella resonaron en su cabeza: ¿Acaso podemos tener un intermedio que nos deje satisfechos? O somos amantes o nos destrozamos el corazón, ¿Podemos tener un pacífico intermedio? ***** Ambos respiraron del aliento del otro, con la luna sobre sus cabezas, la noche que los vigilaba y un corazón que se les salía por los ojos. ***** Tú que sabes, que estás allí, que no sabes cómo expli...