Es posible. Y no es que se una idea totalmente descabellada, sino algo que puede parecer posible. En este país que se ha visto muertos votar, esto no es tan extraño. Se los pongo así: La salida de Alejandro Sinibaldi del partido oficial fue estrepitosa y categórica, -No me junto con esa gente-, dijo; aunque siempre recibió beneplácitos del partido de gobierno cuando estuvo en el turno, eso no cabe duda. Ahora no tenía alternativa, tenía que irse para sobrevivir. El partido oficial se encuentra cayendo en el abismo, cavado con los problemas que ellos provocaron y saben que es imposible ganar en las elecciones con el nivel de animadversión que mantienen. -Bueno, muchachos, y si nos peleamos con Sinibaldi para que se vaya a otro partido y que se lleve a nuestros diputados para que en caso de ganar tengamos expatriotas en el Congreso-. Sinibaldi se fue con algunos diputados y peleado. La política es ambiciosa, en mi pueblo a eso le dicen, no poner todos los...