Entre los millones de sitios Web que hay en el mundo cibernético, este sitio tiene uno y pronto cumplirá sus primeros seis meses. Realmente algo que no es motivo de alegría sino más bien de sentimiento. ¿Qué sitio Web, que casi ninguno lee, se mantiene por tanto tiempo en la red? ¿Cuál es el objetivo de quemarse los sesos y las pocas ideas por un propósito que muy pocos conocen? Esta crisis de la existencia del blog nace porque no hay motivo aparente para mantener mis idílicas ideas flotando en el ciberespacio. Existen un sin número de gentes, que al igual que yo, tienen un sitio parecido o mejor. Entonces la competencia es atroz. Pero la necesidad de tirar por el caño lo que alguna vez nos degustó es una necesidad muy humana. Es como dejar que nuestros fluidos extras se vayan por el drenaje, sin sentimiento alguno. Seis meses son más que suficientes para pensar dejar de escribir en el blog, porque cansa, y ello provoca que mucha gente deje este oficio de escribir, antes. Sin embargo, ...