Hay algo que se me remueve al leer la poesía de Jaime Sabines. Tienen un toque tan simple, pero maravillosamente hermoso que lo hace único. “Mi corazón desde hace días quiere hincarse/ bajo una caricia, una palabra”, recita en uno de sus versos, es que acaso no es posible conmoverse con tan sublimes palabras. Sabines tenía la habilidad de rearmar el mundo con frases aparentemente triviales, pero no lo son. Son palabras que le llegan al alma para conmover la hebra más profunda del corazón. Por donde quiera que se le lea a Sabines le sobra sentimiento y cuando a nosotros nos faltan palabras. *********** Ya era tarde. Y las personas se diluían en el quehacer de la capital. Algunos a trabajar, una buena parte a descansar. Los vagones del metro se llenaban cada cuatro minutos. Unos salen, otros entran. La estación Bellas Artes, se encuentra como enterrada entre jardines. Salir de ella es como aparecer de las entrañas de la tierra. Con su vapor vespertino y las personas pre...