Algo está fallando en el país, en algún momento se perdió el norte y se volvió todo una pantomima grotesca. Recuerdo un país donde se podía hablar sin tener que quedar bien con alguien, donde se podía salir a la calle sin temor a la violencia, donde se confiaba en que teníamos futuro, en que la escuela era un lugar seguro y la juventud sería nuestro bastión de esperanza. Pero ese no es el país donde vivo. El país donde vivo es aquel de donde la gente quiere huir, donde se puede morir en cualquier momento. Donde el sistema hospitalario es una calamidad, donde los niños mueren de hambre, donde los gobernantes se sienten satisfechos con su circo. Este país es un remedo de estado, porque no hay esperanza, no hay guatemaltecos con esperanzas en la mirada. ¿Desean heredar este país a sus hijos? El gobierno presente se ha dedicado a desestabilizar el país, sembrar la zozobra, la discordia y los malos entendidos. Este gobierno se ha encargado de desbaratar la institucionalid...