pintura: "Adioses" de Duli Olmedo Botía
Me alejaré de ti, como inmóviles se alejan los árboles del río Luis Cardoza y Aragón
Existen esas difíciles decisiones donde el adiós es inevitable. ¿Se puede despedir sin dejar una lágrima perdida? Los adioses son esas separaciones donde se teme por lo desconocido. Por ello no me gustan los aeropuertos. Son esas puertas donde el retorno queda resumido a una esperanza y nada más. Pero lo más duro de los adioses es la separación de lo que creemos nuestro, pero que en ese momento dejamos partir. Y sabemos que no podemos hacer nada. Y esa impotencia por la imposibilidad. Luego vienen los lamentos, los gimoteos, los suspiros. Una herida más en el corazón. ¿Las heridas sanan? Siempre lo hacen. En un proceso, a veces duro, a veces fácil. Por ello los adioses son imposibles de evitar. Siempre despedimos. A veces sin saberlo. ¿Tenemos amigos a quienes ya nunca volvimos a ver? Las despedidas que duelen son aquellas que las...