--> Esa tarde entraste con tu sonrisa, la que recuerdo. Te sentaste, te acomodaste el cabello, pediste el té frío (el que compartimos). Y esperas. El reloj avanza. Todo avanza. Tú avanzas. Yo del otro lado de aquel lugar. Donde no me ves. Donde nadie me ve. Todos pasan. Quitan las sillas de mi mesa. ¿Esta ocupada?, llévesela, no espero a nadie. El reloj se acelera y todo pasa. Nada se mantiene. Solo recuerdos. Del mismo lugar, del mismo té, del mismo olor. Un año antes son muchos días acumulados en el calendario. ******** ¿Sabes? Te extraño como se extrañan los atardeceres. Inexplicablemente te enamoras de alguno y lo recuerdas de por vida. ******* Ese amor fue descrito desde tiempos bíblicos. Creado de un edén lleno de frutos, que proporcionaban la felicidad. Prohibido en algunos casos. ¿Por qué buscamos ese fruto prohibido a riesgo de salir de ese nirvana? Luego, el destierro. El conseguir la felicidad con el sudor de tu frente. El primer homicidio, la...