Ir al contenido principal

Confío en ti, en vos, en usted, en ellos


En la película Manhattan Mariel Hemingway clausura la última escena con esta frase junto a Woody Allen: "Tienes que tener un poco de fe en la gente". Y en efecto, nosotros como humanos nos cuesta confiar en otra gente. Porque creemos que los demás no saben lo que hacen y que lo correcto es lo que nos conviene. Sin embargo, en el fondo todos sabemos lo que hacemos, por muy ilógico que parezca en un principio las cosas, tienen una lógica muy nuestra.

Perdemos la confianza en que la gente puede saber que es lo que hace. Porque es muy pequeño, porque es muy grande, porque es mujer, porque es hombre, encontramos esos puntos medulares a nuestras excusas para justificar nuestra falta de confianza. Y ¿si en realidad esa otra persona sabe lo que está haciendo y nosotros somos los equivocados?

La necesidad de no equivocarnos nos hace pensar que todos están por el camino erróneo. Y claro al igual que Mariel pedimos un poco de confianza. Aunque no entiendan o no entendamos que sucede. Y esa confianza se vuelve en una espera. Que suceda algo que nos cambie de rumbo. Pero la confianza radica en que sucedan las cosas, aunque a nosotros no nos convenga. Entonces decimos, que tomó una mala decisión, que no sabe lo que hace. Sin embargo no es así. Las decisiones se toman en torno a la conveniencia, propia muchas veces. Y desafortunadamente confiamos en que tomarán una decisión que nos convenga. Y ¿si en realidad nos conviene que no nos convenga?

Entonces caemos en conflicto porque nuestra confianza se llena de falsas expectativas. Debemos simplemente confiar en que saldrán bien las cosas, no más, sin expectativas banales. De lo contrario viene la desesperanza y creemos que han roto nuestra confianza, cuando en realidad, no queremos aceptar que puede ser lo mejor. En realidad cuesta, es difícil confiar en las decisiones de los demás especialmente cuando nos afectan directamente.

Mariel nos lo dice constantemente, en toda la película: "tienes que tener un poco de fe en la gente". Y esa en realidad es la parte que cuesta entender…

Ángel Elías

Comentarios

Engler dijo…
Cuando intento hacer un comentario en tu blog aparece una pagina de un casino... y no es que desconfíe pero, ¿está ahí a propósito?

Ya hablando del tema, la confianza, creo que su mayor problema radica en las expectativas que crea. Las expectativas son el estado mas frágil del ser humano...
angel elias dijo…
EngleR! ja! un casino, es por el contador de visitas!!! aunque el prosito puede ser apostar por la cultura!!!

ahh! las expectativas,,,, nos hacen debiles y a veces hasta ingenuos...
Escondida dijo…
Tener fe en la gente..
No está mal, pero no tengas toda tu fe en ellos. Toda no, en exceso a veces es malo.

Me gusta esto!
Un beso!
Angel Elías dijo…
Escondida...
La confianza no se da del todo... siempre tenemos guardada para nosotros.

Por ello solo pedimos un poco... solo para pasar la tormenta... ja! gracias por el beso...

Las más vistas

Cincuenta años que no saben a soledad

Encontrarse con el universo de Gabriel García Márquez es uno de los fenómenos más particulares que puede ofrecer la literatura universal. Sus letras transportan al lector a ese mítico Macondo donde todo y nada sucede al mismo tiempo. Donde las horas se detiene, transcurren y regresan al antojo de sus habitantes.
Los Buendía, todos los parientes, tejen el entramado más poético de la literatura Latinoamericana desde su curiosidad por el hielo hasta el famoso vuelo de las mariposas amarillas. Cien años de soledad huele a ballenato, a Caribe, a mar, a Latinoamérica, con todos sus problemas e ingenuidades.
A 50 años de Cien años de soledad parece que esa soledad no existe porque con la lectura nos acompañamos todos los latinos, porque nos identificamos con sus colores, sus ritmos y sus reflexiones. Lo maravilloso de este texto es que al final somos nosotros los que estamos reunidos en esos relatos que hasta parecen fantásticos, tan llenos de amor, tan llenos de dulzura, pero también de reali…

Reírse solo…

Foto: www.ojodigital.com
…involucra cierto grado de complicidad interna y una energía generada por una felicidad que no se puede contener. Y sucede que se escapa a cada rato por los labios y no se puede evitar. Todos se dan cuenta, es demasiado evidente.

¿Pero, qué puede provocar este estado de satisfacción? El hombre busca desde hace mucho tiempo la felicidad y desea con toda el alma encontrarla. Y de hecho cuando la encuentra ya sea de manera fugaz, se siente feliz. La felicidad, es demasiado fugaz como para desperdiciarla, al no expresarla. ¿Cuántas veces en la vida, somos realmente felices? Seguramente su respuesta es la evidente, muy pocas veces. Entonces la búsqueda continúa, y se vuelve necesaria para vivir.

Después nos damos cuenta que la búsqueda de la felicidad, consiste en desfrutar el momento, y sobre ello, que al alcanzarla se disfrute más.

El reírse hacia nosotros, lo hacemos pocas veces. Y desbordarla, contadísimas veces. Pero la felicidad, su búsqueda, es una meta muy p…

El amor

Lo que se dice acerca de lo que se siente puede hacernos revivir el más alto de nuestros sentimientos.
por Ángel Elías Publicado en  Revista D 
Prensa Libre   13-02-2011
Muchos entran a la literatura por la puerta del amor, ya que este es uno de los temas más tratados en la narrativa y la poesía. Otros argumentan que es el más fácil. Algunos estudiantes emborronan cuadernos para crear sus primeros versos, en tanto que otros plagian a autores que nunca sabrán que sus textos terminaron en el ropero de alguna quinceañera. Los invitamos a hacer un breve recorrido por la literatura amorosa de este país. Resulta imposible abarcar tantos siglos de amor escrito en unas cuantas páginas, razón por la cual seleccionamos a algunos autores y autoras que, por su trayectoria y renombre, serán fácilmente recordados por los lectores. Si bien tal selección es arbitraria, tiene la salvedad de que contiene un sentimiento universal, para el cual sería insuficiente escribir varios miles de páginas. Así como Jos…

Apofonías IX

Suspiro: Una especie de pajarito atrapado en tus labios
Sol: El medio día perdido en tu cabello, se escabulle de vez en cuando para conocer otras latitudes, otros panoramas. Ilumina con cada sonrisa en los equinoxios y el los solsticios se escapa a jugar un rato.
Sabor: ¿Qué sabor tienen tus pensamientos en la mañana?
Libro: esa parte que extraño de ti. Que me devuelvas los libros gastados.
Resaca: Todos tenemos resacas… algunos la mantenemos toda una vida.
Ventana: esa parte que nos conecta con el exterior, donde estamos lo suficientemente seguros como para ver sin asustarnos.
Sueños: Aquello que creímos nuestro. Ovejas escapadas del cielo.
Papel: Dice que lo aguanta todo. Esa tarde lloró tu despedida.
Regalo: La regaste, pue…
Desayuno: Frijoles fritos, periódico, noticias, titulares, el sol por la ventana, el frio escabulléndose por las cobijas, la cama despertando, los buenos días servido en tus ojos.
Ángel Elías

El clasismo chapín