la píldora de hoy

Hay un tema que ronda hoy. El de las mujeres. Felicitadas, congratuladas y bendecidas por ser mujeres.  Aunque un día signifique lo mismo. Ciertamente y sonando políticamente incorrecto, en el día de las mujeres, éstas son felicitadas por ser mujeres y nada más. Ya que nuestras sociedades replican complacencia al género. Hasta cierto límite, claro. ¿Después de este día mejorarán sus condiciones de mujer social? Todo se queda en felicitaciones, como si cumplieran años. Como si celebraran navidad o algo así. Entonces la igualdad de derechos en esta sociedad de hombres con las mujeres se queda en, somos iguales, pero hasta allí. 

Las mujeres generan los misóginos que las golpean. Recrudecen los machistas que las acosan. Los hombres entonces se sienten cómodos en esta situación, actuando como fueron entrenados. Ellos las felicitan, y nada más. Desafortunadamente los patrones de conducta no cambian y este día solo es una celebración más en el calendario. Nos mentimos al felicitar mujeres, porque en el fondo no las creemos capaces, y es lo más fácil para no sentimos culpables al minimizarlas por ser mujeres. Y días como éste sirven a los hombres para lavar sus culpas, para decir que son incluyentes y que creen en la igualdad del género.

Esta sociedad es machista. Y necesita esos momentos para exculpara la realidad. El día de la mujer entonces se vuelve una celebración obligada. Entonces se les felicita por se madres, por ser esposas, por ser amantes, por ser novias. Jamás por ser Seres Humanos. Porque eso implicaría en dentro de la mente machista un sentimiento de igualdad. Por eso se le dan obsequios como chocolates, caramelos o simpatías como esas. Ya que los hombres y las mujeres son entrenados para tratar a una mujer como objeto de adoración. Ese Edipo que ronda siempre. A las mujeres se les premia con rosas y a los hombres, con un ascenso.
En la radio suenan las canciones dedicadas a la mujeres, y es penoso darse cuenta que casi todas las canciones evocan a la mujer como un objeto de culto machista y edípico. La mujer como amor, no como persona.

El día de la mujer evidencia la cultura machista impregnada en el más profundo de los sentimientos humanos. Todas quieren ser felicitadas y todos deben felicitarlas. Por el género, no por sus logros, no por su humanidad.

Entonces felicitamos a la mamá, por ser mamá. A la mujer por ser mujer. Con esa lógica nos damos cuenta de la falta de profundidad cuando de reconocer la labor de las mujeres se trata. Es cierto, todos somos educados de esa manera, mujeres y hombres.

En este día reconozco la labor de la mujer, como un ser que lucha en desigualdad. No por el género, ni porque, según los hombres, tiene que cumplir con su "labor histórica".  En este día reconozco a la mujer que como ser humano. No como un objeto de decoración. Hoy muchas mujeres recibirán felicitaciones y presentes, en un profundo engaño. Mañana la situación será la misma hasta el próximo marzo.  Muchas mujeres se sienten complacidas con esta forma servil para dorar la píldora y piensan que el día de la mujer es sentirse bonita y halagada. Los hombres, por supuesto, muy correctos les demuestran cariño, nada más y mentirnos así es algo realmente triste.

Ángel Elías

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