Para Iris U. Foto: ojodigital.net el poder de un libro (Marilola) Es hermoso recordar. Arrancar pétalo por pétalo cada una de las añoranzas que alguna vez fueron interrumpidas. En ese estado, en ese tiempo se quisiera que todo fuera eterno, que la espiral a la que llamamos destino no caminara más. Pero no es así, ese remolino sigue su camino y no nos queda más que verlo pasar y tratar de que no nos quite lo que creemos nuestro. Aunque ese trastumbar del mundo no debe ser del todo malo. Porque a pesar de todo siempre hay cosas maravillosas y la felicidad escondida detrás de cada piedra en el camino. Hace algunas semanas, tuve un encuentro muy grato con una amiga de años. Ella, la patoja rebelde, irreverente, pero a la vez tierna y sincera. Con ella tuvimos tantas desavenencia como buenos momentos. Y es que teníamos la sana manía de pelear y reírnos de ello después. Esto dado a nuestro inexacto sentido del humor. La conocí circunstancialmente, y formamos una amistad tan fuerte que a lo...