Foto: Guate360
Y claro es el anuncio de una actividad aún más especial. Para los niños, para nosotros, el día de muertos, es de ellos, y el de santos de es de nosotros. Con la abuela el día de los santos en la mañana cortábamos flor de muerto para proteger la casa de los malos espíritus. ¿Cómo una flor protege una casa? ¿Con su delicadeza es capaz de enfrentar el mal que se desata esas fechas? Mi abuela juntaba toda la flor de muerto que podía y hacía cruces con ellas, que las colocaba en la puerta de las habitaciones de la casa. Sortilegio suficiente para detener todo el mal. Colocaba un vaso de agua a los retratos de los muertos en su altar de santos. –Allá donde los Santos –decía para referirse al lugar donde tenía colocada a la virgen de Guadalupe traída de alguna feria, el Cristo Negro de Esquipulas, por supuesto bendito en Esquipulas, a San Antonio, protector de los animales y los amores imposibles, las ánimas en pena, a quienes se les reza por los difuntos. A un lado d...