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El país que ya estalló*

En este país todos los días ocurren noticias que indignan, que dan cólera y tristeza.  Un ataque como el ocurrido hoy con más de 20 heridos de un solo golpe, debería estremecer a todo el país.

Pareciera que los ataques terroristas solo ocurren en el Medio Oriente y nos asombramos cuando vemos en las noticias internacionales, bombas estallan  y personas pierden la vida,  pero esos hechos también ocurren en nuestro país.

Un ataque terrorista fue lo que sucedió hoy en los alrededores del Hospital San Juan de Dios,  cuando pandilleros lanzaron tres granadas y al mismo tiempo disparaban sin medida; reportes policiales dan cuenta que su objetivo era un reo que resultó se encuentra  ileso, él fue trasladado por el Sistema Penitenciario hacía el Hospital para recibir asistencia médica.

Las personas que resultaron heridas se encontraban en las afueras de la consulta externa del Hospital, seguramente estas personas se levantaron muy de madrugada para visitar a un familiar enfermo, o en busca de la atención médica para ser atendidas; allí estaban también personas que como todos los días llegaron a trabajar en las cercanías del centro hospitalario con sus ventas de comida y otras personas que quizás simplemente caminaban por ese lugar.

20 personas resultaron heridas, y dos fallecidas, entre ellas una mujer de aproximadamente 45 años, quien al parecer vendía comida en las afueras del nosocomio.

Mientras esta noticia aún estaba en pleno desarrollo, la violencia orquestaba otro brutal ataque, en el departamento de Suchitepequez, dos periodistas fueron asesinados de varios impactos de arma de fuego a plena luz del día en el parque de Mazatenango.

Suficientes motivos para que  Guatemala nos duela a todos, pero vaya usted y dese una vuelta por las redes sociales, la tendencia son las palabras “Madrid” y “Casillas”, así de mal están las cosas en nuestro país.

Nuestro sistema en general está podrido,  aquí primero es necesario que se registre una tragedia para revisar que solución plantear. 

Siempre he pensado que aún es posible cambiar el rumbo de este país, falta mucho para eso, si es que lo logramos algún día será cuando tengamos un gobierno responsable que invierta verdaderamente en seguridad, salud y educación, las principales necesidades de la población y también cuando el pueblo despierte y cumpla con las responsabilidades de un buen ciudadano.  Hoy  tristemente vivimos en un país que literalmente  estalló.

*Texto cedido por una guatemalteca que se indigna por un país que se desangra

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