Hay un elemento humeante, característico del guatemalteco, el café. ¿Qué no se comparte con café? En Guatemala, toda buena tertulia se corona con una taza de espeso café. Un buen café por supuesto. Desde negocios hasta citas amorosas danzan ante esta magna bebida. Dos jóvenes se acercan y se demuestran confianza alrededor de una taza de café recién hecho. Dos empresarios se acercan y cierran un negocio alrededor de una taza caliente de café. En ambas situaciones un invitado es quien rompe el hielo en la tertulia, o por lo menos es el motivo de ésta. ¿Querés un café? En Guatemala el café es tan propio como la tortilla de maíz, en las mesas puede faltar cualquier cosa, menos la tortilla, el chile y por supuesto el café. Y es que alrededor de una bebida que aparentemente no tiene mayor relevancia, se tejen historias completas. En el área rural un abuelo teje las historias del cadejo, la siguanaba, la llorona y demás espíritus a los patojos frente a un fogón, acompañados por el café. Y ell...