Allí nos damos cuenta que estamos sumergidos dentro del subdesarrollo, que hasta nuestros problemas no son tan ordinarios ni normales, para esta época. Es un poco más de la época oscurantista.
En otras regiones del país, se inició una campaña de vacunación en contra de la Rubéola y el Sarampión. Y resulta que de algunos lugares sacaron a los promotores de salud porque, quién sabe quién, dijo que la vacuna deja el signo de la bestia en al brazo. (666)
En Guatemala existe un sinfín de casos inverosímiles, que únicamente suceden y pueden gestarse aquí. Un país que se sumerge vertiginosamente en la tecnología y en la era de las comunicaciones, pero inaccesible en educación para una buena parte de la población.
Hay una tremenda desventaja en este país. Por un lado el exceso de información y por otro la incapacidad de comprenderla correctamente. Eso provoca un nido ideal para rumores, malas interpretaciones y casos tan excepcionales que dejan poco a la ficción.
En Guatemala, los muertos han votado, los vivos, por su condición, lo hacen varias veces. Y han ganado candidatos a la presidencia con más de la mitad de los votos de la población cuando menos de esa cantidad tenía derecho al voto.
Ciertamente, este país es ideal para la literatura fantástica. Para detenerse a inspeccionar un caso y competir con la realidad para conocer quién puede ficcionar más.
Pero el guatemalteco se acostumbra a esos fenómenos, que para dejan de ser extraños para volverse noticia vieja. Y pareciera que se esperan que las noticias y acontecimientos superen la anterior. En realidad no tiene que esperar mucho porque siempre hay algo que lo impresiona. “Lo extravagante” que se vuelve “excéntrico” diría Castilla del Pino.
Pero ese extraordinario, se mantiene dentro de los límites de la imaginación. Debe ser así. De lo contrario se vuelve una aberración. Pero ¿Qué determina lo “normal” de lo aberrante? Ese límite entre la tolerancia circense y lo ruin. El guatemalteco, cada vez se vuelve más tolerante, una vez no le pase a él. Entonces, sí se vuelve una bestia de violencia, y termina siendo parte de ese circo. Por ello vemos, noticias cargadas de sadismo, violencia acumulada de tantos años.
Este país se vuelve cada día, un lugar para jugar a la ficción y lo increíble. Con noticias que sorprenderían al más racional de los individuos.
Guatemala es Extra-Ordinaria, porque nada de lo que ocurre aquí es normal. Todo tiene su tinte de novelesco. ¿Es normal que lleguen 200 agentes policíacos y fuerzas especiales a desalojar a 4 estudiantes de un centro educativo tomado por ellos? ¿Es normal que profesores arremetan contra la prensa? ¿En qué país el analfabetismo funcional llega a los 97% de los alfabetos? ¿En qué lugar del mundo, la gente vota para presidente, influenciados por cancioncillas y los jóvenes por quien tenga la mejor página web?
Debemos comprender que para dejar de ser el país de hadas y ogros debemos armarnos de ideas y ejecutarlas. Talvez con el tiempo comprendamos que no somos el país de primates y subdesarrollo que proyectamos al mundo.
Angel Elías
Comentarios
Entre lo mágico-cómico-fantasioso-sadomasoquista sobrevivimos, bien decía el gram Moyas que había que mantenerse bolo o estar loco para aceptar nuestra realidad.
Constaté esa realidad cuando estuve allí. Una de las cosas que más me sorprendió es el pensamiento profundamente conservador y complacidamente inamovible. Comprobé que la racionalidad encuentra muchos obstáculos por creencias diversas, muchas de ellas religiosas.
Es, ante todo, un problema cultural que quizás en un par de décadas se comience a solucionar si existe voluntad de hacerlo. Lo malo es que buena parte de la gente bien formada está desando salir del país porque no ve horizontes.
Abrazos.
Nosotros si que tenemos la de historias que ni te cuento. Y no te hablo del Transantiago que eso ya ni siquiera tiene adjetivos con los cuales se pueda calificar.
Me gustó tu blog, un saludo y te seguiré leyendo. Me gusta lo que proyecta Guatemala hacia el exterior, tengo una muy buena impresión de tu país.
Goathemala: la migraciosn de cerebreos en guate es muy evidente, desafortunadamente no hacemos nada para que ellos se queden. tema interesante que talvez tocarè despuès-
Ojo Humano: AQui tenemos el transmetro. Quitar un carril de una de las calzadas más congestionadas del país no es una buena solución.
Pero si me invitan voy a conocer Chile y me desengaño!!!