Ilustración: La muerte de Adonis ...y sigo con la pensadera por el tiempo. Recientemente, me dediqué a buscar a algunas mujeres que de cierta manera significaron algo en mi vida. Fue un día de febril curiosidad por reconocerlas, por escucharlas, de estar al corriente, que ellas, al igual que yo, estamos allí, a pesar de los pesares. Pero mi egoísmo es tan grande y tan profundo que no encontré a nadie. Resulta que todas, y digo absolutamente todas, las mujeres que me empeñen localizar simplemente ya no están. Ya no queda ninguna. Que por una u otra causa han desaparecido, por lo menos de mi vida. Realmente no creo malo que busquen mejor horizonte, ni que busquen nuevas fronteras, lo que me molesta es enterarme de último. Que haya sido quien haya estado en la fila de espera toda una tarde, para que me digan que nunca hubo servicio. Es de aclarar que no las culpo por partir hacia mejores lugares, que al fin y al cabo, es mejor que aguatarse mis cóleras y mis berrinches, por ello, talvez m...